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miércoles, enero 16, 2008

Balada - Gabriela Mistral

Después de mucho tiempo, volvemos a traeros un poema de Gabriela Mistral que endulce de pasión las páginas de este blog y las amargue con la desazón de la infidelidad descubierta que reflejan sus versos.

Pasión de Amor una vez más, el tema más concurrido en la poesía a lo largo de los tiempos pero tan distante en las formas de transmitírnoslo que siempre es distinta al escuchar a unos poetas u otros. Disfrutadlo.




Balada

Él pasó con otra;
yo le vi pasar.
Siempre dulce el viento
y el camino en paz.
¡Y estos ojos míseros
le vieron pasar!

Él va amando a otra
por la tierra en flor.
Ha abierto el espino;
pasa una canción.
¡Y él va amando a otra
por la tierra en flor!

El besó a la otra
a orillas del mar;
resbaló en las olas
la luna de azahar.
¡Y no untó mi sangre
la extensión del mar!

El irá con otra
por la eternidad.
Habrá
cielos dulces.
(Dios quiera callar.)
¡Y él irá con otra
por la eternidad!

Gabriela Mistral


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lunes, enero 14, 2008

Poemas de Amor: "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" poema 7 - Pablo Neruda

Hoy seguimos con el séptimo poema de la serie del libro de Pablo Neruda "20 Poemas de Amor y una canción desesperada" que de forma tan dulce presenta una pasión serena y firme y con su habitual lenguaje que emociona hasta lo más íntimo.



"Veinte poemas de amor

y una canción desesperada"

Poema 7


Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.

Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.

Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.

Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.

Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando te amo.

Galopa la noche en su yegua sombría
desparramando espigas azules sobre el campo.

Pablo Neruda


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jueves, enero 10, 2008

Poemas de Amor: "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" poema 6 - Pablo Neruda

Sexto poema de la secuencia que da origen al libro del mismo nombre, "20 poemas de Amor y una canción desesperada".

Una gran libro y una serie de 20 poemas que no tienen desperdicio, hay que aislarse del mundo para disfrutar de su lectura y dejarse seducir de su lenguaje, de sus escarceos de amor y sentirse imbuido por sus versos.



"Veinte poemas de amor y una canción desesperada"

Poema 6

Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.

Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.

Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

Pablo Neruda


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miércoles, enero 02, 2008

Poemas de Amor: "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" poema 5 - Pablo Neruda

Una vez más Neruda nos visita, en esta ocasión con el quinto poema de los veinte que hacen este maravilloso libro "20 poemas de Amor y una canción desesperada", en el que las palabras toman el papel principal de estos preciosos versos.




"Veinte poemas de amor y una canción desesperada"

Poema 5

Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.

Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.

Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.

Pablo Neruda


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martes, diciembre 18, 2007

Poemas de Amor: "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" poema 4 - Pablo Neruda

Cuarta entrega de los "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", y de nuevo nos ronronea con palabras tiernas y sensibles, con versos vestidos de una luz de amor y cariño, repletos de energía vital.

Pablo Neruda fue un poeta irrepetible, y un hombre lleno de una belleza interior sin igual, pues escribiendo así podemos imaginar como era la personas que había detrás de esa pluma.





"Veinte poemas de amor

y una canción desesperada"

Poema 4

Es la mañana llena de tempestad

en el corazón del verano.


Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes,

el viento las sacude con sus viajeras manos.


Innumerable corazón del viento

latiendo sobre nuestro silencio enamorado.


Zumbando entre los árboles, orquestal y divino,

como una lengua llena de guerras y de cantos.


Viento que lleva en rápido robo la hojarasca

y desvía las flechas latientes de los pájaros.


Viento que la derriba en ola sin espuma

y sustancia sin peso, y fuegos inclinado.


Se rompe y se sumerge su volumen de besos

combatido en la puerta del viento del verano.


Pablo Neruda



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martes, diciembre 04, 2007

Poemas de Amor: "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" poema 3 - Pablo Neruda

Hoy traemos el tercero de los "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", otro encadenado de versos llenos de la belleza y sensibilidad a que nos tiene acostumbrados.





"Veinte poemas de amor

y una canción desesperada"

Poema 3

Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,

lento juego de luces, campana solitaria,

crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,

caracola terrestre, en ti la tierra canta!


En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye

como tú lo desees y hacia donde tú quieras.

Márcame mi camino en tu arco de esperanza

y soltaré en delirio mi bandada de flechas.


En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla

y tu silencio acosa mis horas perseguidas,

y eres tú con tus brazos de piedra transparente

donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida.


Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla

en el atardecer resonante y muriendo!

Así en horas profundas sobre los campos he visto

doblarse las espigas en la boca del viento.

Pablo Neruda


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martes, noviembre 13, 2007

Atardecer - Gabriela Mistral

Que forma tan bonita de expresar los sentimientos. Que elegancia de versos. Que simples pero que entrañables.

Sin duda un bello poema de Gabriela Mistral, de quien ya hemos traído escritos suyos en otras ocasiones y que una vez más demuestra su sensibilidad por la vida.



Atardecer

Siento mi corazón en la dulzura
fundirse como ceras:
son un óleo tardo
y no un vino mis venas,
y siento que mi vida se va huyendo
callada y dulce como la gacela.

Gabriela Mistral


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jueves, noviembre 01, 2007

Poemas de Amor: "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" poema 1 - Pablo Neruda

Hoy he decidido abrir una línea nueva en los poemas que habitualmente traigo a este blog, una línea específica, concretamente definida que son los poemas de Amor.

El amor en la poesía es un tema recurrente, tanto en la versión de amores expandidos y profusos como en la de amores desesperados y no correspondidos, pero poemas de amor en todo caso, así que desde hoy iremos trayendo a diferentes poetas, tanto modernos y actuales como otros no tan cercanos en el tiempo, incluso poetas anónimos, esos que pueblan las calles de nuestras ciudades sin llegar nunca al estrellato pero que también crean poemas llenos de dulzura, es decir un poco de todo pero con un denominador común, que han sabido expresar sus sentimientos de amor en sus verso.

Y para empezar, voy a hacerlo con un clásico, pero un clásico de tal belleza que ya estaba clamando que faltaba en esta Ciudad de la Poesía.

Se trata de Pablo Neruda, del que ya hemos traído varias veces poemas suyos repletos de emociones intensas y versos preciosos, pero este... este es especial, porque es una secuencia llena de sensibilidad y ternura, llena de vida, de ilusión, de amor en toda la profundidad de la palabra.

"2o poemas de Amor y una canción desesperada" es una secuencia irrepetible que reconforta el alma, la reconstituye en lo más básico, y nos impulsa obligándonos a empatizar con el poeta, llevándonos a una sensación de simpleza y tremenda profundidad del ser más esencial, ese que vive de la emoción del amor.

Bueno aquí tenéis el primero y en los próximos días os iré presentando el resto de estos preciosos poemas.





"Veinte poemas de amor

y una canción desesperada"

Poema 1


Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,

te pareces al mundo en tu actitud de entrega.

Mi cuerpo de labriego salvaje te socava

y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.


Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros

y en mí la noche entraba su invasión poderosa.

Para sobrevivirme te forjé como un arma,

como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.


Pero cae la hora de la venganza, y te amo.

Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.

Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!

Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!


Cuerpo de mujer mía, persistirá en tu gracia.

Mi sed, mi ansia sin limite, mi camino indeciso!

Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,

y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

Pablo Neruda



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domingo, octubre 14, 2007

"Apegado a mí" - Gabriela Mistral

De nuevo traigo un poema de Gabriela Mistral donde sus palabras rezuman de ternura y cariño. Mejor no escribir nada y leerlo porque habla por si mismo.



Apegado a mí

Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trébol
escuchándole latir:
no te turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!

Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!

Gabriela Mistral


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martes, octubre 02, 2007

¿Quien muere? - Pablo Neruda


Hoy volvemos con uno de los grandes que además de no necesitar presentación, ya hemos traído a este blog en ocasiones anteriores.

Hoy os propongo un poema sobre aquellas personas que no arriesgan, que no intentan, que no se atreven a variar su camino y que según Neruda, mueren lentamente.





¿Quien muere?

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca.
No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.

Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce o
no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.


Pablo Neruda

lunes, octubre 01, 2007

Agua - Gabriela Mistral

Hoy traigo este poema de una mujer chilena que hizo grande el oficio de ser poeta, Gabriela Mistral, esa voz de papel que acaricia con su ritmo cadencioso en la redondez las ternuras del alma haciéndonos vibrar con palabras sencillas y rimadas.

Este poema habla del agua y de países y ciudades que tienen relación con este elemento tan esencial haciéndonos partícipes de sus recuerdos como si estuviéramos allí con tan solo unos pocos versos.



Agua

Hay países que yo recuerdo
como recuerdo mis infancias.
Son países de mar o río,
de pastales, de vegas y aguas.
Aldea mía sobre el Ródano,
rendida en río y en cigarras;
Antilla en palmas verdi-negras
que a medio mar está y me llama;
¡roca lígure de Portofino,
mar italiana, mar italiana!

Me han traído a país sin río,
tierras-Agar, tierras sin agua;
Saras blancas y Saras rojas,
donde pecaron otras razas,
de pecado rojo de atridas
que cuentan gredas tajeadas;
que no nacieron como un niño
con unas carnazones grasas,
cuando las oigo, sin un silbo,
cuando las cruzo, sin mirada.

Quiero volver a tierras niñas;
llévenme a un blando país de aguas.
En grandes pastos envejezca
y haga al río fábula y fábula.
Tenga una fuente por mi madre
y en la siesta salga a buscarla,
y en jarras baje de una peña
un agua dulce, aguda y áspera.

Me venza y pare los alientos
el agua acérrima y helada.
¡Rompa mi vaso y al beberla
me vuelva niñas las entrañas
!

Gabriela Mistral

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jueves, agosto 30, 2007

Me canso de ser hombre - Pablo Neruda

Hoy de nuevo volvemos con un poeta de los que han hecho historia, Pablo Neruda.

El poema que os traigo no es de los más conocidos suyos pero es de los que nunca dejan al lector impasible, pues son ese tipo de verso que están repletos de sentimientos, de emociones en cada palabra, en cada expresión y hace amarlo u odiarlo pero nunca pasa sin obligarte a tomar partido. Me encanta su atrevimiento en las formas, su elocuencia sencilla y diáfana para plasmar en tan pocas palabras algo tan profundo.


Me canso de ser hombre


Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin Embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y
me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas...

Pablo Neruda



martes, mayo 29, 2007

"La rama robada" - Pablo Neruda

Y seguimos trayendo poetas de renombre y ante los cuales se han emocionado varias generaciones de diferentes países, pues es tan sencilla su poesía, que es capaz de llevarnos de la mano de su palabra hasta lo cotidiano pero con una dulzura, con una sutileza, con una gestualidad fonética que nos hace rendirnos ante la majestuosidad de su obra, aunque sean versos tan poco conocidos como estos.

Pablo Neruda es y será siempre un grande entre los grandes y no podíamos dejar de tenerle en este blog, y por supuesto le volveremos a escuchar más veces muy pronto.





"La rama robada"

En la noche entraremos
a robar
una rama florida.

Pasaremos el muro,
en las tinieblas del jardín ajeno,
dos sombras en la sombra.

Aún no se fue el invierno,
y el manzano aparece
convertido de pronto
en cascada de estrellas olorosas.
En la noche entraremos
hasta su tembloroso firmamento,
y tus pequeñas manos y las mías
robarán las estrellas.

Y sigilosamente,
a nuestra casa,
en la noche y en la sombra,
entrará con tus pasos
el silencioso paso del perfume
y con pies estrellados
el cuerpo claro de la primavera.


Pablo Neruda