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sábado, diciembre 22, 2007

Árbol de mi alma - José Martí

De nuevo volvemos a traer al poeta cubano José Martí que con tanta claridad expresa sus versos.

Una cadencia de palabras que bailan al son de su rima como un vals de sonidos y letras pero que que penetra dentro de uno impregnado el ser.




Árbol de mi alma

Como un ave que cruza el aire claro
Siento hacia mí venir tu pensamiento
Y acá en mi corazón hacer su nido.
Ábrese el alma en flor: tiemblan sus ramas
Como los labios frescos de un mancebo
En su primer abrazo a una hermosura:
Cuchichean las hojas: tal parecen
Lenguaraces obreras y envidiosas,
A la doncella de la casa rica
En preparar el tálamo ocupadas:
Ancho es mi corazón, y es todo tuyo:
Todo lo triste cabe en él, y todo
Cuanto en el mundo llora, y sufre, y muere!
De hojas secas, y polvo, y derruidas
Ramas lo limpio: bruño con cuidado
Cada hoja, y los tallos: de las flores
Los gusanos del pétalo comido
Separo: oreo el césped en contorno
Y a recibirte, oh pájaro sin mancha
Apresto el corazón enajenado!

José Martí


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viernes, noviembre 02, 2007

Cuando me puse a pensar - José Martí

Hoy incorporamos otro poeta, José Martí, a nuestra larga lista, para poder seguir mostrándoos las diferentes formas de entender el verso y la poesía.

Este poeta cubano supo dar su personalidad a la creación de versos y como podéis comprobar por vosotros mismos, una singular forma de encadenarlos.




Cuando me puse a pensar

Cuando me puse a pensar
La razón me dio a elegir
Entre ser quien soy, o ir
El ser ajeno a emprestar,

Mas me dije: si el copiar
Fuera ley, no nacería
Hombre alguno, pues haría
Lo que antes de él se ha hecho:
Y dije, llamando al pecho,
¡Sé quien eres, alma mía!

José Martí


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miércoles, septiembre 26, 2007

Desde el Alma - Mario Benedetti


De nuevo volvemos a traer a Mario Benedetti por la sensibilidad con que escribe. En esta ocasión es una supuesta conversación que tiene el alma con el cuerpo, un cuerpo cansado, al que le habla desde la complicidad de haber recorrido el camino juntos.



Desde el Alma

Hermano cuerpo estás cansado
desde el cerebro a la misericordia
del paladar al valle del deseo
cuando me dices/ alma ayúdame
siento que me conmuevo hasta el agobio
que el mismísimo aire es vulnerable

hermano cuerpo has trabajado
a músculo y a estómago y a nervios
a riñones y a bronquios y a diafragma

cuando me dices/ alma ayúdame
sé que estás condenado/ eres materia
y la materia tiende a desfibrarse

hermano cuerpo te conozco
fui huésped y anfitrión de tus dolores
modesta rampa de tu sexo ávido

cuando me pides/ alma ayúdame
siento que el frío me envilece
que se me van la magia y la dulzura

hermano cuerpo eres fugaz
coyuntural efímero instantáneo
tras un jadeo acabarás inmóvil

y yo que normalmente soy la vida
me quedaré abrazada a tus huesitos
incapaz de ser alma sin tus vísceras


Mario Benedetti