lunes, febrero 19, 2007

"El Agua"

Hoy traigo una poesía de un blog que combina fotografías de mujeres con las poesías.
Esta me ha encantado y enlaza el tema con la última que publiqué el mes pasado.




"El Agua"

A media noche desperté.
Toda la casa navegaba.

Era la lluvia con la lluvia
de la postrera madrugada.

Toda la casa era silencio,
y eran silencio las montañas
de aquella noche. No se oía
sino caer el agua.

Me vi despierto a medianoche
buscando a tientas la ventana;
pero en la casa y sobre el mundo
no había hermanos, madre, nada.

Y hacia el espacio oscuro y frío
y frío el barco caminaba
conmigo. ¿Quién movía
todas las velas solitarias?

Nadie me dijo que saliera.

Nadie me dijo que me entrara,
y adentro, adentro de mí mismo
me retiré: toda la casa.

Me vio en el tiempo que yo fui,
y en el seré la vi lejana,
y ya no pude reclinar
mi juventud sobre la almohada.

A medianoche busqué
mientras la casa navegaba.
Y sobre el mundo no se oyó
sino caer el agua.

Miguel Arteche

Actualización: El blog ha desaparecido con las fotos de las chicas incluidas, ya que por error mío, no cargué las fotos sino que copié directamente, pero al menos la poesía de Miguel Arteche ha sobrevivido y aquí se queda porque es preciosa.

martes, enero 16, 2007

"Insomnio de agua" - Antonio Domingo


"Insomnio de agua"

Y en la fría soledad de la mirada,
la noche blanca de las estrellas
amortiguaba el desvelo del agua.

Dime que me duerma, dime mi amada
luna que aunque no te vea, sigues de cerca
mi sueño, dime que la inexacta silueta
que intuyo y siento es la sombra
de tu madrugada protegiendo el reino
de mis descansos y de mi almohada.

Antonio Domingo

lunes, diciembre 18, 2006

"El ojo herido" - Antonio Domingo



"El ojo herido"

"Y en la lontananza,
en su voraz desmesura de espacio...
Madrid se come al cielo.

Veo desde mi ventana
a los pequeños líliput construyendo sus propios gullivers de cristal.
Cuatro locomotoras encrespadas, que en su hambruna de nubes
avanzan hacia el azul, dentellada a dentellada.

Cuatro heridas de cemento que me desangran la mirada,
como el zarpazo de una tierra
que lucha por eludir ser dominada por el aire,
y la agrede donde puede,
en la belleza de sus atardeceres
que ya nunca podrá recuperar."

Antonio Domingo

viernes, noviembre 17, 2006

"Quiero vivir mil años más" Antonio Domingo



"Quiero vivir mil años más"

"Me he arrastrado por las veredas de mármol y tiza,
he vestido con mi piel sus cuarteles insondables,
he despertado las calles de mi ciudad en empachos de vacío,
y he violado con pasión sus mil leyes verticales.

No me digáis ahora que la vida son números primos,
que morir es sólo un nuevo paso, una parte
de un camino que no acaba, una elegía.

Morir es donde se cierra el círculo que mi corazón abre
cada mañana, morir es la dentellada fría
con que la tierra muerde y roba el arte
que hambrientos piden los nacarados lienzos de mis futuros días."

Antonio Domingo

martes, octubre 17, 2006

"Cuando digo cielo" - Antonio Domingo


"Cuando digo cielo"

Cuando digo cielo
puedo ver desde mis sentidos del alma
tu mirada acariciando mi piel.
¿Por qué he de buscar en el más allá
lo que sin buscarlo tengo porque me fue regalado?


Antonio Domingo

domingo, octubre 15, 2006

"Cuando las brisas se quedan dormidas" - Antonio Domingo



"Cuando las brisas se quedan dormidas"


Vivo en este mundo, como todos.
Paraje inconcluso donde las cosechas
de sueños y sombras nacen hermanadas.

A veces, cuando el aire se me queda vacío,
giro sobre mis pasos, aparco las sospechas,
y visito a la vida en su propia casa.

No hay misterios. En el fondo
solo voy a por semillas para la siembra,
a por colores que iluminen la mañana.

Y de nuevo, cuando despierto, el rocío
ha vestido de guirnaldas transparentes a la fiera,
y vuelvo a ser yo, piel de futuro multiplicada.

Antonio Domingo

domingo, septiembre 17, 2006

"Silencio" - Antonio Domingo


"Silencio"

Confiésame tus secretos, los que no existen, los que se mueren.
Quiero saber lo que gritas cuando callas,
lo que ves cuando cierras los ojos,
lo que piensas cuando duermes.

Quiero vestirme con la luz que devoran las sombras de tus pensamientos,
nadar en el mar que se derrama cada noche en tus pupilas,
respirar el aire que mueve las velas de tus anhelos.

Quiero ser tu esencia y morir con ella si me lo pides,
tañer mi garganta seca en la noche cada vez que el silencio te acorrale,
borrar el eco de las huellas que tu respiración deja cuando me niegas.

Quiero vivir en tus secretos, los que no existen, los que nunca mueren.

Antonio Domingo